La manera en la que cocinamos influye directamente en nuestra alimentación

La manera en la que cocinamos influye directamente en nuestra alimentación

Ir a comprar café cornella resulta sencillo sobretodo si ya viene hecho y servido, pero cuando se trata de de comida, la historia es otra. Cuidar los alimentos al momento de ser cocinados resulta tan  importante como al momento de comprarlos. 

En la actualidad si nos remitimos a la pirámide nutricional, en su base encontramos en un rol protagónico los hábitos que llevamos día a día, donde cuentan la actividad física, el consumo adecuado de agua, y por supuesto el balance energético más las técnicas culinarias inclinadas hacia lo saludable. 

Según nos presenta la nueva guía de alimentación saludable, sugiere que no tiene sentido adquirir excelentes alimentos si al momento de ser cocinados no se hace de una manera correcta. En líneas generales y porque se ha convertido en una práctica común, el hecho de cocinar desconociendo cómo se debe hacer en realidad con cada alimento. 

Una recomendación simple pero importante es por ejemplo, que al cocinar se deben emplear utensilios de silicona, y ello se debe a que los de metal raspan el fondo de ollas o de los sartenes y con ello se desprenden partículas que perjudican la salud. Se debe tener sumo cuidado adicionalmente con los instrumentos de madera, pues estos generalmente presentan grietas donde se alojan bacterias y microorganismos. 

¿En casa se puede evitar este problema? 

Si perfectamente, lavando en un programa de 70 grados de temperatura los utensilios de madera cada vez que son usados. De la misma manera se debe prestar especial atención a la conservación de los alimentos que sobran. Un ejemplo de ello es no guardar nunca el resto de una conserva dentro de la misma lata, sino que debe ser depositada en un recipiente de cristal. Mientras que para calentar los alimentos no es aconsejable utilizar envases de plástico, para ello se recomienda el tupper, o bien los de cristal.

Con respecto al menú

Para realizar un menú adecuado, este debe haber sido sometido a un consenso familiar, es decir hacer una elección responsable, desde el momento en que se compran los alimentos, la preparación, su cocción, conservación de lo que sobra, además de la seguridad y la sostenibilidad mediante el reciclado de residuos. 

Diseñar un menú equilibrado requiere de un elemento clave, como se dijo anteriormente, del consenso familiar. Y ello es debido a que hay verduras que son mejor aceptadas por unos que por otros miembros de la casa. De esta manera, lo mejor es llegar a un acuerdo, pues además ello forma parte de la educación nutricional, donde la colaboración durante es de vital importancia. 

¿Qué vamos a comer en el futuro? 

Es posible que en unos 5 o 10 años la alimentación se convierta en un acto personalizado, tomando en consideración los polimorfismos genéticos de cada individuo en su ADN. De esta manera es posible saber qué alimentos son los que más nos conviene al momento de  comprarlos en el supermercado, o bien cuáles platos se deben ingerir en un restaurante, todo de acuerdo a nuestro código genético.