Las joyas y la gastronomía, una combinación perfecta

Al parecer, el diseño, la joyería y la gastronomía se encuentran en unión perfecta para diversos artistas, por lo que, no solo Manresa nos ofrece el lujo de la marca TOUS de Rosa Tous, vicepresidenta de Tous y su directora Alba Tous, sino que el grupo Puerta Sevilla, conjuntamente con la Cátedra de Gastronomía de Andalucía y la Escuela de Joyería de Córdoba, presentaron el proyecto turístico Artisan. 

Quien es el responsable del grupo, Alberto Rosales, específico que la iniciativa les permitió a los visitantes «conocer la historia de Córdoba a través de la gastronomía y de la joyería», tales elementos resultan esenciales al momento de conocer tanto la cultura local como sus tradiciones.

Ante tal evento, Rosales manifestó: «nuestra política es hacer feliz a la gente comiendo, y para eso nos basamos en las experiencias», sobre todo mediante elementos como lo es el vino, el aceite y los caballos, elementos que «hacen que la gente se introduzca en un mundo distinto». Para esta ocasión, se hizo uso de «los artesanos del fuego» a fin de poder realizar un «viaje cultural» en forma conjunta.

Esta fue una iniciativa que consistió principalmente en la elaboración de un menú con el que acercaran «a las culturas prerromanas, romana, visigoda e islámica con platos relacionados».

Los encuentros tuvieron lugar en el restaurante Puerta Sevilla, donde además, se pudo gozar de actuaciones artísticas y los tres diseños ganadores del concurso Artisan 2020.

Los menús estuvieron acompañados de exposiciones que funcionaron como nexo entre los platos que fueron llevados a la mesa en conjunción con el resto de elementos que completan la experiencia.

A dicho certamen se presentaron los estudiantes de la Escuela de Joyería de Córdoba, donde las galardonadas fueron Regina Millán con Brazalete Fusión, Angélica Rubio con Pendientes Temptation y Flor Albelda con  Llavero gastrojóyico. Estos diseños serán incorporados a los encuentros de Artisan con el objetivo de  complementar el menú y la experiencia.

El director de la Cátedra de Gastronomía de Andalucía, Rafael Moreno, destacó que esta fusión de ambos mundos, es decir, la gastronomía y la joyería, con el que se intenta explorar la historia cordobesa «es una idea atractiva».

Sin embargo, también matizó que «las recetas tienen que tener una coherencia y una relación real con Córdoba». Concretamente, afirmó que «los platos se tienen que presentar con un relato, explicando a qué época corresponde y cuál es su importancia dentro de la historia y la cultura». 

Otro aspecto relacionado con la iniciativa es «la adaptación de los platos al gusto actual», ya que es posible «rescatar los platos» de las diferentes etapas «cambiando la receta para que pueda ser el gusto de los turistas».

Así mismo, y en el caso de la joya «aparece como un elemento que muestra la evolución de los procesos artesanales», que podrían ser emparejados con los gastronómicos, y que resultan un claro ejemplo de la evolución de las costumbres y con las que se realzan las características fundamentales de determinadas zonas en una cultura. 

Otro ejemplo de esta combinación fue  «Enjoyable», un proyecto donde estas dos en disciplinas que parecen distantes la joyería y la gastronomía llegan a fusionarse de la mano del joyero Isidoro Hernández y del chef Mario Sandoval.

La colección está conformada por cinco piezas -una sortija, una pulsera, un colgante, unos pendientes y un par de gemelos- la misma la protagonizan grandes piezas de cuarzo rutilado, siendo esta una piedra que es muy apreciada en la joyería debido a su belleza y disparidad de tipos.

La principal característica a destacar es el rutilo, unas inclusiones bifásicas compuestas por una cavidad rellena de líquido y una burbuja de gas, que le dan forma a unos finísimos hilos color cobre que la atraviesan, denominados cabellos de Venus.

El empleo del cuarzo, de diversos tamaños y tallas, en compañía del oro blanco y pequeños pavés de diamantes, dotaron a las piezas de un aspecto bastante contemporáneo y muy fresco.

Para esta ocasión, se unió a las joyas la alta gastronomía, pues el conocido cocinero Mario Sandoval, dueño de una estrella Michelín, elaboró una serie de platos que estaban inspirados en las formas y las texturas de las joyas, pero además, en las doce hierbas de la fórmula de la ginebra.