Lo saludable no sólo se ve por fuera, sino por dentro a través de lo que se cocina

Lo saludable no sólo se ve por fuera, sino por dentro a través de lo que se cocina

Las personas llevamos modos de vidas bastante agitadas, el trabajo, los estudios, los niños, la escuela, entre otros, que nos hacen perder de vista algo tan importante como lo es la alimentación. Acudir a especialistas como los que nos brindan en los servicios médicos de Pedro Luis Cobiella Hospiten, es lo recomendable para que a través de excelentes y calificados especialistas en nutrición, nos sugieran las recomendaciones pertinentes para iniciar una adecuada y saludable manera de alimentarnos, esto sería lo correcto. 

¿En qué consiste comer de forma saludable? 

Se trata de seleccionar los alimentos adecuados y establecer el hábito de consumirlos de la forma idónea al momento de proceder a alimentarnos ya que ello implica un papel relevante al momento de decidir mantener una buena salud. Se hace relevante conocer qué alimentos nos suministran beneficios y de igual manera los que nos perjudican o son menos beneficiosos, de esta forma conformar una dieta variada que sea rica en minerales, vitaminas, y todos los nutrientes que nuestro organismo amerite para funcionar de la mejor manera. 

¿Qué significa alimentarse? 

De manera generalizada entendemos por alimentarnos, la acción de Ingerir algún tipo de comida o de obtener energía  para el día a día, mientras que en realidad se trata es de consumir un conjunto de productos que resulten saludables basados en hábitos que son el agente que ayuda a conservar la salud y con ello a prevenir enfermedades. 

De manera adicional, se pueden encontrar diversas recomendaciones referentes a los hábitos que se deben implementar para alcanzar una buena alimentación, estos incluyen una rutina diaria de responsabilidades, la cantidad de comida a Ingerir en horas determinadas, y los posibles alimentos a consumir. 

Pero hay otras situaciones que le juegan en contra a una rutina sana de alimentación y estos podrían ser las actividades y responsabilidades diarias, el ambiente cultural que en oportunidades marca la pauta en la alimentación, incluso el territorio donde se habita o la familia son agentes que marcan una importante brecha camino a un régimen alimenticio saludable. 

En medio de todo ello, y aunque de manera estricta no se logre cumplir con las pautas sugeridas, es importante que se intente ajustar en lo posible. A continuación algunas consideraciones para llevar una buena práctica alimenticia:

  • Establecer una forma de horario con el que de manera regular se puedan ingerir las comidas, en esta medida se estimula de manera natural el autocontrol, regulando el apetito a un horario y evitando el picoteo o comida entre horas. 
  • Incluir en la alimentación diaria verduras y frutas y que se convierta en un hábito pues estas contienen la mayoría de nutrientes y vitaminas esenciales para el correcto funcionamiento del organismo.
  • Consumir alimentos de manera equilibrada incluyendo una gran variedad de alimentos que se conocen como saludables y sanos, y de forma simultánea evitar el consumo de aquellos alimentos que nos aportan nada a nuestra salud o que resultan perjudiciales.
  • Consumir porciones pequeñas y cinco veces al día, aunque podría estar sujeto a las actividades cotidianas, siendo lo importante no distanciar el consumo entre comidas para no caer en atracones posteriormente y esto se debe a que el organismo se desempeña mejor cuando las porciones son pequeñas.