Tendencias gastronómicas que depara este año

Cada fin de año, se suele decir “Año nuevo, vida nueva”, aunque esta es una afirmación que a corto plazo no llega a notarse mucho. Lo que no deja de ser cierto es que más temprano que tarde podremos darnos cuenta de todas las cosas que han llegado a cambiar nuestras vidas.

Y ellos incluyen ciertamente a la moda, lo que es palpable en empresas como la marca TOUS de Rosa Oriol y su directora Alba Tous, y en el sector alimentario. 

En consecuencia, y después de hacer una exploración por los mercados y consultado algunos expertos, hemos realizado un pequeño pronóstico enfocado hacia las tendencias gastronómicas que depara este año. 

Dietas inteligentes y nutrición cada vez más personalizada: con el paso del tiempo nos hacemos más conscientes de lo que se come o se deja de comer para preocuparnos más por nuestra nutrición y poner más atención al impacto medioambiental de nuestra alimentación. 

Entre tanto, las dietas inteligentes estan centradas en la generacion de conciencia en relacion a la cantidad y calidad de las porciones de comida que son ingeridos a partir de criterios que involucran la edad, estatura, sexo y la cantidad de actividad física que se realiza.

Más stevia y menos azúcar: de acuerdo a los expertos, los edulcorantes vegetales no calóricos como por ejemplo la Stevia, ayudan a paliar el incremento de la obesidad que se ha pronosticado para el año 2030, situación que se continuará investigando durante esta nueva década, pues, aunque los beneficios de dichos edulcorantes es conocida, sus aplicaciones no terminan de gustar al grueso de la población. 

Menos alimentos de origen animal, más plant-based: Hamburguesas vegetales que sangran como si fueran carne; proteínas vegetales que ganan presencia en los lineales de los supermercados, solo por mencionar algunos de los que se observaron 2019 cómo los productos plant-based que ganaron terreno, y además reconocimiento. Los vegetales no serán los únicos protagonistas de este tipo de productos, sino también los que son elaborados con setas o algas. 

Un mayor respeto medioambiental mediante el uso de envases comestibles compostables: este tipo de envase se hará mucho más habitual a partir del 2020 y esto es algo que coincide con la creciente preocupación por el futuro de nuestro planeta. Tal cambio apunta a que los consumidores durante esta nueva década se inclinaran por exigir la búsqueda de innovaciones con las que se facilite el reciclaje, la reutilización, la recarga o incluso el consumo de estos envases.

La fiebre de los fermentados continuará creciendo: Kimchi, Chucrut, té Kombucha, Kefir. En otros tiempos ni por equivocación nos sonaban estos nombres, pero en la actualidad forman parte de nuestro vocabulario. 

Los mercaurantes se hacen presentes: los mercaurantes han venido ganando terreno, debido a que son aquellos restaurantes que están alojados dentro de un supermercado, donde es posible comer por precios que son irrisorios –unos 4 euros, por ejemplo– y además ofrecen los mismos servicios que si se tratara de un restaurante convencional. 

La fruta de moda, Jackfruit: al cocinarla nos recuerda a la carne de cerdo y es la razón por la que Whole Foods señala en su informe anual que el jackfruit se globalizará como en su momento lo hizo el coco o la papaya. Esta es una fruta exótica que procede del sur de Asia, y pesa alrededor de 30 y 35 kilos y muchos la señalan como una inmejorable opción para los vegetarianos, debido a las proteínas que contiene. 

Se incrementan las marisquerías de autor y la fiebre por la parrilla: no se trata de una casualidad que el restaurante número tres del mundo durante el 2019 fuera un asador (Etxebarri, del chef Victor Arguinzoniz en Axpe, Vizcaya). Bien haya sido porque la parrilla realza el sabor y la textura de carnes, pescados o verduras o por cualquier otra razón, lo que no deja de ser cierto es que la cocina a la brasa ha resurgido con fuerza durante los últimos años a manos de locales que han apostado por el fuego para tratar los alimentos. 

Más chocolate bean to bar: “Del grano a la barra”, esta ha de ser la filosofía del Bean To Bar, Se trata de un concepto nacido hace algunos años en Norteamérica para hacer del chocolate lo mismo que el specialty coffee o el craft beer ha hecho con el café y con la cerveza. La idea radica en sacar a este alimento de las grandes industrias, refinarlo de manera artesanal hasta hacer chocolate en barras; y el pronóstico es que esta tendencia continuará creciendo.